Menos de 24 horas después de que se conociera públicamente la existencia de una estructura improvisada construida sobre la zanja fronteriza de Colchane, equipos desplegados en la zona procedieron a su destrucción, reafirmando las medidas de vigilancia y control implementadas en el marco del Plan Escudo Fronterizo.
La intervención fue realizada mediante maquinaria pesada, la que removió los sacos, tierra y materiales utilizados para habilitar el paso clandestino que había generado preocupación y debate respecto de la seguridad en uno de los sectores más sensibles de la frontera norte del país.
Las imágenes difundidas desde el lugar muestran el trabajo de una excavadora retirando completamente la estructura improvisada que permitía sortear la zanja construida como barrera física para combatir el ingreso irregular de personas, el contrabando y otras actividades ilícitas.
Desde el Gobierno se enfatizó que la situación fue detectada gracias al monitoreo permanente que se realiza sobre la infraestructura fronteriza y que las acciones correctivas fueron ejecutadas de manera inmediata una vez confirmada la intervención ilegal.
«Nuestro Escudo Fronterizo se monitorea y se vigila diariamente. Destruiremos toda intención de ilegalidad. A nuestro país se entra por la puerta», señalaron desde el Ejecutivo al informar las medidas adoptadas en el sector.
El hallazgo del denominado «puente clandestino» había sido dado a conocer durante esta semana, luego que se detectara una intervención realizada por terceros sobre la zanja fronteriza emplazada en la comuna de Colchane. El hecho motivó críticas desde algunos sectores políticos, que cuestionaron la efectividad de la obra como mecanismo de control fronterizo.
Sin embargo, desde el Gobierno destacaron que precisamente la rápida detección y eliminación de la estructura demuestra el funcionamiento de los sistemas de vigilancia y fiscalización implementados en la zona, los cuales forman parte de una estrategia más amplia de seguridad fronteriza.
La zanja comenzó a construirse en marzo de este año como una de las principales medidas contempladas en el Plan Escudo Fronterizo impulsado por la administración del Presidente José Antonio Kast. La iniciativa busca fortalecer el resguardo de los pasos no habilitados y reforzar el combate contra la migración irregular, el tráfico ilícito y el crimen organizado en la frontera norte.
Las autoridades reiteraron que continuarán las labores de monitoreo permanente y mantendrán operativos de vigilancia en los distintos sectores intervenidos, con el objetivo de impedir nuevas acciones destinadas a vulnerar los sistemas de control implementados en la zona fronteriza.
La rápida remoción de la estructura y la respuesta desplegada por los organismos responsables marcan un nuevo capítulo en el debate sobre la seguridad fronteriza, en momentos en que el Gobierno busca consolidar una política de control territorial más estricta en las regiones del norte del país.