Con el inicio de un nuevo período de gobierno en Chile, diversos sectores del mundo económico y social han manifestado sus expectativas respecto del rumbo que debiera tomar el país en los próximos años. En ese contexto, la presidenta de la Asociación de Empresas Familiares (AEF), Anne Traub, planteó la necesidad de que la nueva administración marque con claridad un punto de inflexión en la conducción económica y social del país.
Según indicó Traub, Chile enfrenta el desafío urgente de recuperar su capacidad de crecimiento, fortalecer las confianzas institucionales y generar un entorno propicio para atraer inversiones. Para ello, sostuvo que es fundamental avanzar hacia reglas estables y una agenda pública que vuelva a situar el trabajo y la productividad en el centro del desarrollo nacional.
En su análisis, la dirigente destacó el papel que cumplen las empresas familiares en la estructura económica del país. Este tipo de organizaciones, explicó, genera una parte significativa del empleo en Chile y mantiene una profunda vinculación con los territorios, lo que las convierte en actores clave para impulsar el dinamismo económico y el desarrollo local.
“Las empresas familiares estamos disponibles para contribuir a ese desafío”, afirmó, subrayando que el sector privado puede jugar un rol activo en la reactivación económica y en la construcción de un clima de mayor confianza.
Sin embargo, Traub también enfatizó que el crecimiento económico debe ir acompañado de cohesión social, señalando que el país requiere avanzar simultáneamente en la ampliación de oportunidades para la ciudadanía. En esa línea, mencionó la importancia de fortalecer áreas estratégicas como la educación, el acceso a oportunidades laborales y la colaboración entre distintos sectores de la sociedad.
A su juicio, el escenario actual representa una oportunidad para promover una agenda de cooperación entre el sector público, el mundo empresarial y la sociedad civil, con el objetivo de construir acuerdos que permitan avanzar hacia un desarrollo más equilibrado.
Finalmente, la presidenta de la AEF señaló que un gobierno con liderazgo y capacidad de convocatoria tiene la responsabilidad de impulsar esa tarea común, generando espacios de diálogo y acción conjunta que permitan enfrentar los desafíos del país con una mirada de largo plazo.
En ese marco, concluyó que el momento político que vive Chile puede transformarse en una oportunidad decisiva para fortalecer la confianza, impulsar el crecimiento y consolidar una mayor cohesión social, elementos considerados clave para el futuro del país.