Continuidad operacional: La importancia de seguir funcionando

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Las economías del mundo han dejado de funcionar con normalidad debido a las medidas tomadas por los distintos países para contener la propagación del coronavirus, impactando con mucha fuerza a algunas industrias. Pero otros rubros han logrado mantenerse 100% operativos, ya sea por la importancia de su normal funcionamiento (servicios básicos, telecomunicaciones o abastecimiento), como por una temprana digitalización de sus procesos.

Hace pocos días, el canciller de la Unión Europea, Josep Borrell, aseguró que “la economía mundial está en coma inducido”. Producto de la pandemia del Covid-19 y sus medidas de confinamiento, aislamiento o cuarentenas, las economías de los distintos países se han visto interrumpidas y, en muchos, casos cambiadas para siempre.

El Banco Asiático de Desarrollo, de hecho, hizo el cálculo de cómo esta pandemia afectaría el sistema económico mundial, cuantificando la pérdida en más de US$8,8 billones, lo que representa, aproximadamente, un 10% del PIB mundial.

Indudablemente, muchas industrias han debido parar: la construcción y el turismo son las pruebas más duras de cómo esta crisis ha golpeado a algunos sectores. Sin embargo, otros rubros han debido seguir operando. Las industrias de la salud, alimentación, telecomunicaciones y energía, por mencionar algunos ejemplos, han debido no solo continuar sino que en muchas oportunidades robustecer su oferta normal debido a esta pandemia.

Pero, ¿cómo se asegura la continuidad operacional de las industrias críticas? Para Alejandra Rojas, gerenta de Operaciones de Negocios en Adexus, las empresas tecnológicas y aquellas que ya han vivido su transformación digital siempre han estado preparadas para asegurar una continuidad operacional, debido a la geografía y a los desastres naturales que cada cierto tiempo pueden afectar a Chile.

“Más allá de garantizar una rápida recuperación ante desastres naturales, como un terremoto, las empresas en Chile pudimos ‘ensayar’ una continuidad operacional normal posterior a los movimientos sociales de octubre de 2019, lo que nos permitió poder estar más preparados para enfrentar este escenario de pandemia”, explica la gerenta de la empresa de soluciones de outsourcing de procesos de negocios.

Para Jonathan Namuncura, analista senior de IDC Chile, muchas industrias comprendieron la importancia de digitalizarse a tiempo en los últimos años, pero no tantas pensaron en tener una “prueba de fuego” tan rápido: “La industria de los Utilities, por ejemplo, es tremendamente necesaria para mantener la economía del país operativa, mucho más en un escenario como el actual. Estas industrias, pese a no ser lo que se considera una industria disruptiva a nivel digital, han logrado mantener la continuidad operacional, gracias a la contratación de servicios tecnológicos, como Cloud, Hardware, y servicios profesionales TI, lo que les ha facilitado su funcionamiento en este tiempo”.

Pese al complejo escenario en el que nos encontramos, para el ejecutivo, este es un entorno que requerirá mayor adopción tanto para mantener la continuidad del negocio, como acelerar los procesos transformacionales.

Adaptarse a las demandas de los clientes y sus nuevas formas y hábitos es primordial para mantenerse en la primera línea del apoyo tecnológico. “No debemos dejar que esta pandemia nos quite creatividad ni fuerzas para atender las necesidades en tecnología, que pasaron a transformarse en básicas; por el contrario, debemos elevar la colaboración y participación de todos los actores que componen el ecosistema de servicios TIC”, suma Alejandra Rojas.

Coinciden con este criterio en Laboratoria. Desde la startup latinoamericana de formación y colocación de talento TI aseguran que es primordial comenzar a formar a los profesionales que trabajarán en estas empresas que buscarán mantener los negocios operativos.

Para Matías Hoyl, Country Director de Laboratoria Chile, las habilidades “profesionales o blandas” son clave para enfrentar estos nuevos retos: “Hoy el mundo laboral nos plantea desafíos, que, con la formación que muchos han recibido, se les hace imposible abordar eficientemente. Muy pocas organizaciones estaban preparadas para trabajar de manera remota o poder coordinar a grandes equipos a distancia. Los talentos y habilidades que necesitarán las empresas son completamente distintos a los que se buscaban antes”.

Para el director de la startup, la colaboración, autonomía y la empatía son tan necesarios como las habilidades digitales. Sin embargo, lamenta que no son muchas las instituciones que, como Laboratoria, forman futuros trabajadores con esas características. “La educación tradicional ha volcado sus esfuerzos en formar habilidades que son fácilmente reemplazables: memorizar o hacer procesos repetitivos y predecibles. Eso lo pueden hacer las máquinas. Hoy debemos formar a profesionales creativos, con pensamiento crítico, que trabajen autónomamente, colaborando con otros, en contextos inciertos”, concluye.