En un tiempo donde los saberes antiguos vuelven a abrir camino, la ciudad de Iquique fue territorio de encuentro para el conocimiento, acogiendo el 3er Coloquio de Trabajos de Titulación de Educación Parvularia de la Universidad Arturo Prat. Más que una instancia académica, la jornada se vivió como un espacio de diálogo entre memorias, culturas y formas de comprender el aprendizaje desde la raíz.
En este escenario, la voz de la Magíster María Francesca Nieto Vargas se alzó con fuerza y sentido, presentando su propuesta “Pedagogía del encuentro”, una mirada que no solo enseña, sino que invita a volver a mirar el mundo desde el equilibrio, la reciprocidad y el respeto por la diversidad de los pueblos.
Su planteamiento recoge y entrelaza tres pilares de sabiduría: el Kimün, como expresión del conocimiento profundo del pueblo mapuche; el Suma Qamaña, principio andino del buen vivir en armonía con la comunidad y la naturaleza; y la oralidad Rapanui, como memoria viva que se transmite de generación en generación. En esta convergencia, la educación deja de ser un proceso lineal para convertirse en un acto de encuentro entre culturas.
“La enseñanza debe nacer desde el reconocimiento del otro, desde la escucha y la reciprocidad”, fue una de las ideas centrales que marcó su intervención, proponiendo una transformación que no solo impacta el aula, sino también la forma en que la sociedad entiende la formación de sus nuevas generaciones.
La propuesta adquiere especial relevancia en territorios como Tarapacá, donde conviven diversas identidades culturales, posicionándose como una alternativa concreta para avanzar hacia una educación más consciente, territorial y conectada con las raíces de los pueblos originarios. Su alcance, sin embargo, trasciende lo local, proyectándose como un aporte significativo al debate educativo global.
El coloquio también reunió otras miradas que enriquecieron este tejido de conocimientos, desde la sociología de la educación hasta propuestas basadas en el AYNI -principio de reciprocidad ancestral- y el desarrollo de espacios sensoriales con enfoque natural e intercultural, además de metodologías de investigación centradas en la expresión de niños y niñas.
De esta manera, la Universidad Arturo Prat reafirma su compromiso con una formación que no solo entrega herramientas técnicas, sino que también honra la memoria, el territorio y la sabiduría de los pueblos, abriendo paso a una educación que vuelve a su origen: el encuentro humano.