Fin de año saludable

Difundir el amor

En estas fiestas de fin de año es importante recordar que las reuniones festivas son una excelente instancia para educar el inconsciente de nuestros niños. Esto a través de la generación de relaciones “socioalimentarias” positivas, y asociaciones emocionales poderosas entre los alimentos naturales y sanos. Todo mediante la alegría y el confort de compartir en un contexto de seguridad y amor.

Es así como el regalo más amoroso de navidad que podemos hacer a nuestros hijos, a largo plazo, es el incorporar en la convivencia familiar navideña de nuestro hogar, una rica cena saludable. Las selecciones alimentarias son fuertemente dominadas por la búsqueda inconsciente y primitiva del placer, neuroquímicamente asociado a ingesta altamente calórica, rica en azúcar y grasas.

Sin embargo, con la energía de un reciente despertar social, es posible reivindicar nuestro control consciente, nuestro rol social y ser verdaderos protagonistas en la creación de un mejor futuro. ¿Cómo?, promoviendo el cambio desde nuestras propias vidas, a través de selecciones de alimentos y preparaciones que sean el reflejo de nuestra razón al servicio del amor por nuestra familia y nuestro compromiso con ese mejor mañana. Decisiones conducidas por el amor y la responsabilidad, sin duda darán origen a un menú navideño con más alimentos frescos, bebestibles saludables.

Además de preparaciones que promuevan la vitalidad y el apego de las familias en torno a una tradición enriquecida con un afecto que se hace consciente y responsable en el autocuidado. Asi, demostraremos a nuestros niños el valor de construir con el ejemplo, y promoviendo la mayor y más poderosa revolución de nuestra historia, una en la que nuestra decisión transformadora y saludable, beneficiará, a corto y largo plazo, la salud de nuestros seres más amados y a toda la sociedad.

Stefanie Chalmers E.
Académico Nutrición
Universidad Andrés Bello