Monseñor Celestino Aós invoco a chilenos a participar y aportar expresando su voluntad a través del voto

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En su homilía del Te Deum Ecuménico 2020, el Arzobispo de Santiago, Celestino Aós, hizo un llamado a la participación ciudadana, informada y voluntaria, para ser parte de las instancias de elección y decisión del próximo 25 de octubre, en donde espera que se exprese la voluntad del pueblo a través del voto. Además, recordó que son las autoridades quienes deben dar el ejemplo, propiciando el diálogo y la disposición a trabajar por el bien común.

La ceremonia se llevó a cabo desde el Santuario de la Inmaculada Concepción, en el Cerro San Cristóbal, con la presencia del Presidente de la República, Sebastián Piñera y la Primera Dama, Cecilia Morel y un número reducido de asistentes bajo todas las normas sanitarias vigentes. En la oportunidad el arzobispo pidió a la Virgen María por las personas enfermas y afectadas por la pandemia del Coronavirus y llamó a asumir responsablemente los resguardos necesarios para evitar contagios.

La transmisión fue vista en directo por 1.500.000 personas aproximadamente, incluyendo canales de noticias de televisión abierta y cable, redes sociales y Youtube de la Iglesia de Santiago.

Mensajes destacados de la homilía:

  1. Jesús andaba con los ojos abiertos. Porque en la vida hay limitaciones, deficiencias, injusticias, problemas, ante los que no se pueden cerrar los ojos. Enséñanos a ver las deficiencias, los pecados y maldades de nuestra vida hoy en nuestro Chile: porque hay gente que llora, que tiene hambre, que busca justicia, que se siente en precariedad. Que no seamos de los que no ven o no quieren ver porque piensan que así ya no existen los problemas.
  2. Hay tantas cosas buenas en Chile. Ayúdanos a verlas y disfrutarlas. La naturaleza y las cosas, la amistad, la ayuda generosa de los voluntarios, la responsabilidad de quienes hacen su trabajo y aporte honestamente y de quienes van más allá, nos admira el esfuerzo y trabajo sacrificado y generoso de los servicios de salud.
  3. Jesús nos invita a esforzarnos para aliviar en lo que podamos. Somos responsables del cuidado de lo común: el planeta, el agua, el aire, la ciudad y los bienes comunes.
  4. Necesitamos de los demás. Nadie se salva solo; ningún grupo solo; unos con otros, todos protagonistas; y con Dios. Dios promete la paz a su pueblo. Construir la cultura de la verdad y la justicia, del respeto y la paz.
  5. Cada ciudadano que mejora su comportamiento está construyendo el Chile nuevo y mejor. Quien no está dispuesto a cambiar saldrá peor y más empobrecido humanamente de esta crisis que vivimos.
  6. Participe, haga su aporte expresando su voluntad a través del voto. Participe. Para decidir bien, infórmese: que le digan las consecuencias de cada opción, pero no permita que nadie le obligue a cómo votar o que nadie decida por usted.
  7. Es tarea de todos, pero quienes tenemos autoridad o relevancia social debemos dar ejemplo. Si es buena hora para las palabras y diálogos, es hora propicia para los buenos ejemplos. Estar dispuestos a colaborar y trabajar en equipos: nadie tiene toda la verdad, pero todos tenemos algo que aportar.
  8. Queremos ser, junto a la gran familia de quienes vivimos en Chile, constructores de una sociedad más justa, con una vida más austera y un mayor cuidado a los más frágiles y a toda la creación.
  1. Hoy experimentamos fuertemente nuestra debilidad y el sufrimiento de los hermanos nos desgarra; por eso, continuaremos haciendo lo que está a nuestro alcance para acompañar a los que van quedando solos y abandonados. Contigo, Virgen del Carmen, juntos en este camino, hoy te confiamos lo que somos, lo que tenemos y lo que vivimos.
  2. Buen Jesús de las bienaventuranzas; haznos dar sentido al sufrimiento que padecemos, haznos tener presente que más allá del coronavirus nuestra vida nacional tiene otra serie de problemas y desafíos que autoridades y ciudadanos debemos enfrentar buscando siempre el bien de todos.