¿Porqué un emprendimiento Biotech chileno debería aterrizar en Boston?

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Como año a año desde la fundación de Ganeshalab estoy de regreso en Boston, en el estado de Massachusetts, en Estados Unidos, para presentar una nueva startup de nuestro portafolio al ecosistema de emprendimiento local, donde están presentes abundantes multinacionales Biotech, las mejores universidades y empresas del continente en la materia. En este contexto, me pregunto ¿Por qué debería un emprendimiento de biotecnología chilena aterrizar en Boston y por qué esta ciudad recibiría un emprendimiento de estas características?

Una startup chilena de biotecnología, usualmente nace de una idea generada durante los estudios universitarios, luego se va desarrollando hacia un primer gran prototipo. Entonces, ¿a quién debería acudir para obtener una validación comercial? ¿Quién responderá a la pregunta si la industria aceptará la tecnología y el modelo de negocio? La industria de biotecnología y LifeSciences es muy limitada en Chile, por lo tanto, la oportunidad de revisar proyectos, validarlos y desarrollarlos según necesidades y estándares internacionales también es finita. Resulta casi imposible para la actividad en Chile, obtener dividendos sin la cooperación con centros internacionales de Biotech si se quiere emprender en mercados extranjeros.

En el caso de Boston, existe una infraestructura completamente funcional para recibir startups internacionales. Muchos países tienen sus propias aceleradoras u organizaciones de softlanding establecidos en esa ciudad. En nuestro caso, hemos generado asociaciones y redes para ayudar a las startups chilenas para “aterrizar” en ese mercado. Las ventajas: disponibilidad de espacio dedicado, acceso a la investigación y experiencia científica, acceso a la industria relevante y lo -más importante-, una amplia red de capacidades de apoyo. A considerar, es un ecosistema muy competitivo y no se debe llegar con la idea de que todo será más fácil de ahora en adelante.

Algunos ejemplos de cómo encaminar el panorama nacional:

• Las universidades líderes en Chile deben fortalecer sus programas para ayudar a los científicos a enfocar su trabajo en la resolución de problemas aplicados en el mundo real. Apoyarlos estableciendo las condiciones requeridas y respaldadas por los socios internacionales e inversionistas.
• Las subvenciones públicas para proyectos Biotech en los EE. UU son revisadas y evaluadas por grupos de expertos probados en dicho campo, así como en función de su impacto en la sociedad y la economía. Dada la falta de dicha experiencia en Chile, las respectivas oficinas públicas como, por ejemplo, CORFO deben establecer comités de evaluación de proyectos que cuenten con el respaldo de dicha experiencia internacional.
• Si bien la infraestructura puede parecer lo más obvio, finalmente se reduce a los equipos humanos. Por lo tanto, mi llamado es para que los emprendedores sean humildes y se desafíen a sí mismos en su crecimiento y aprendizaje; a los inversionistas para salir y reunirse con colegas internacionales y así aprender sobre Biotecnología para mejorar las prácticas de inversión relacionadas; a los funcionarios gubernamentales para alentar y apoyar la participación activa e intercambio con expertos internacionales; a las Universidades y Oficinas de Transferencia Tecnológicas para aplicar nuevos procesos y condiciones basadas en puntos de referencia internacionales y comprometerse fuertemente con la industria.

Por: Markus Schreyer, fundador de Ganeshalab